Te acompaño en tu práctica de meditación

¿Te animas a meditar en compañía?

Me apetece abrir un espacio para acompañar a personas que quieran empezar a meditar o que, siendo ya «habituales», sientan ganas de profundizar un poco más. Me gustaría ser un compañero de exploración.

¿Cómo funcionará este experimento?

La idea es sencilla: si ya meditas (o quieres empezar a hacerlo con cierta frecuencia) podemos tener una llamada con regularidad —cada 2 o 3 semanas, por ejemplo—. En ellas me gustaría que exploremos:

  • Tus motores: qué expectativas y deseos te trane aquí. Al menos en la primera sesión, para entendernos mejor.
  • La práctica: vemos qué pasa cuando te pones a meditar, qué bloqueos/dudas aparecen y qué nuevos caminos podemos abrir.

Y si ese formato no te sirve, podemos explorar otras opciones, como meditar juntas y luego desgranar un poco la experiencia. ¡Estoy abierto a propuestas!

Mi recorrido

No me considero un experto, ni mucho menos. Empecé a meditar de forma informal y poco constante hace unos 13 años, y de forma diaria hace unos 6 años (desde la pandemia). En estos últimos 6 años he participado en más de 20 retiros de meditación de distintas tradiciones budistas, algunos de unos días y otros de varios meses. Me queda muchísimo por aprender y seguiré haciéndolo, espero, toda mi vida.

Actualmente sigo principalmente las enseñanzas de Rob Burbea (Inglaterra) y en menor medida de Juan Manzanera (España) y de Plum Village (Francia).

¿Qué es para mí la meditación?

Veo la meditación como una danza con nuestra propia percepción. Es un laboratorio donde desgranar cómo nuestra mente fabrica toda nuestra experiencia, incluyendo nuestro sentido de nosotras mismas, de los demás y del mundo. Como en el baile, en la meditación podemos aprender distintos movimientos para navegar la experiencia y responder con habilidad a lo que sucede en cada momento. Con paciencia y sobre todo con disfrute, además de los beneficios más conocidos popularmente (más presencia, ecuanimidad, capacidad de estar con nuestras experiencias aunque sean incómodas, etc.) esos movimientos nos pueden llevar a lugares que no podemos ni imaginar. ¿Qué lugares?

  • Calma y gozo1: nos puede llevar a estados de placer, felicidad, amor o paz indescriptiblemente profundos, que no experimentamos en nuestra consciencia cotidiana.
  • Nuevos mundos2: a estados de consciencia difíciles de describir, donde el mundo y el cuerpo dejan de «existir» como los conocemos y que nos pueden abrir a nuevas maneras de concebir qué somos.
  • Flexibilidad radical3: y lo más importante, meditando podemos comprender poco a poco cómo nuestra mente construye la realidad que habitamos y, con ello, podemos ganar mucha libertad y flexibilidad.

Todo esto, desde mi punto de vista, solo funciona de verdad si hay contacto con el cuerpo y una buena dosis de placer en el camino.

¿Por qué lo ofrezco gratis?

Porque me apasiona y estoy encantado de hacerlo sin dinero de por medio. Porque es un experimento. Y porque en este momento se siente bien ofrecer esto sin monetizarlo.

Notas

  1. Jhānas materiales (rūpajhāna). ↩︎
  2. Jhānas inmateriales (arūpajhāna) ↩︎
  3. Comprensión de la vacuidad (suññatā) ↩︎

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *